miércoles, 24 de octubre de 2007

Binomio fantástico de Ángel (Camello -Semáforo)

EL CAMELLO Y EL SEMÁFORO.

El semáforo alzó su mano roja y el camello se detuvo. Sin embargo, no se detuvo junto a él, lo hizo diez metros antes de llegar a su altura. Los cinco gitanos que iban montados a su grupa se miraron perplejos y uno de ellos dijo "jozú, pos sí ques precavío el hijo puta er bisho* y, vaya tela con el chicle, no para de mover la boca ".
Al cabo de un rato el semáforo cambió a verde, pero el camello permaneció inmóvil; bueno..., inmóvil del todo, no, siguió con aquel movimiento de mandíbulas que tanto exasperaba a sus aguerridos jinetes. El patriarca movió las riendas de un lado para otro, y el cuadrúpedo... como si la cosa no fuera con él; las soltó, pinchó con los tacones el costado del animal, le dio golpes con el puño en el pescuezo; todo con el mismo resultado. "Macario, ya te dije que era una gilipollé afanar* un camello del circo". "¡hay que joerse..., por qué leches te haría yo caso!". "¡Arre, cabrón, que nos va trincar* la pestañi*!"."Este camello está jodío*".
Ahora el camélido había dejado de rumiar y tenía los ojos en blanco, además sus belfos formaban una especie de sonrisa, como si estuviera en el séptimo cielo, y se había "espatarrao".
Macario, alma de polizón, que había pasado unos meses en Arabia viviendo del cuento, y de donde se trajo relojes para toda la tribu, y la ilusión de tener alguna vez uno de aquellos tranquilos animales de cuatro patas que parecían bailar soleares al andar, se agarró nervioso al gitano que iba delante, para evitar deslizarse rabo abajo, y tartamudeó:
"E... e... e... e... e... es ques la hora de la oración pa los musulmanes, y en la hora de la oración no se menea ni dios*".


Pestañi=Policía, (en el caso de la Pé, pestañas postizas exageradas).
Trincar= Aquí apresar (en relación con muchos políticos, meter la mano algunas veces; la pata la meten siempre).
Bisho= Bicho (en inglés obispo).
Afanar=Robar, pillar por el lateral.
Joer= Meterle el dedo en el ojo al de al lado sin motivo que lo justifique.
dios= Este dios no es el Dios verdadero, es uno que se usa de forma coloquial.

A. Rodríguez

miércoles, 17 de octubre de 2007

JUAN

JUAN

Querido amigo,
Nos dejas cuando tu calidad de vida empezaba a declinar. Mereces tu descanso. Nos habría gustado disfrutar un poco más de tu presencia, de tus escritos llenos de corazón, impregnados de la belleza de la experiencia vivida, repletos de imágenes y sentimientos.
Nos queda tu ejemplo de hombre activo y luchador, de amistad, del cariño que debiste derrochar y que rebosante te devolvieron tus hijas.
Te recuerdo en las clases, justificando antes de leer tu falta de conocimientos literarios, pidiendo perdón por la letra o las posibles faltas de ortografía, insistiendo en que lo hacías como podías y como te salía. No nos hacían falta tus prólogos, porque lo que nos gustaba de tus relatos, versos y otros textos eran que te salían de dentro, de tus recuerdos, de tus emociones, de tus vivencias.
Cuando eran los nuestros los leídos, no dudabas en hacérnoslo saber con tus calificaciones: "muy bien, mira te pongo un veinte" y firmabas. Gracias porque tu opinión y ánimos nos alentaba.
Fui afortunada al visitarte en tu último sábado, cuando todavía estabas bien y me llevo el agradable recuerdo de nuestra amigable charla, en la que me contabas tus planes en cuanto salieses del hospital: pasear, escribir y visitar a tus antiguos clientes. Tenías ganas de ver tu baño, que estaban remodelando tus hijas y estrenar la ducha con mampara. Pensé que te estabas recuperando otra vez, como lo habías hecho hacía veinte días. Pero me confesaste que estabas cansado, que a tu cuerpo le costaba responder como antes. Esta vez te pudo. Tus escritos desde la butaca del hospital nos dirán si te dejaste llevar. Descansa amigo, descansa. Te lo has merecido.

Amparo Arias (octubre de 2007)


martes, 16 de octubre de 2007

A Juan Hernández (Mego)

Ayer estábamos todos muy tristes.

Juan nos dejó y se fue al cielo de los poetas, a la tierra prometida de los hombres íntegros, de los seres de voluntad inquebrantable; al paraíso de aquellos que supieron administrar los “talentos” recibidos y devolverlos al ciento por uno.
Lo que Juan recibió fue más bien poco y lo que deja en lo afectivo y espiritual, es un inmenso legado de cariño, amistad y nobles sentimientos entre todos los que le conocieron. También en lo material y terrenal Juan fue un triunfador, un adelantado a su tiempo, algún día les contaré las depuradas técnicas comerciales con las que ganaba a sus nuevos clientes. Él supo echar adelante con trabajo y mucho esfuerzo a su familia y facilitarles, a todos, una vida digna y confortable.
Hizo muchas cosas en su dilatada existencia, a todas ellas se entregó con rigor, tenacidad y pasión; sí, mucha pasión, Juan ponía siempre todo el corazón en lo que hacía.

Hoy estamos todos un poco huérfanos.

Se nos fue el padre, el abuelo, el hermano mayor, el amigo y compañero de nuestros encuentros literarios, perdimos al protagonista de mil momentos inolvidables.
Sus relatos, nos traían historias entrañables de su vida y la de los suyos. Sus nietos y nietas desfilaban con frecuencia por la mesa de clase.
Su voz, ya fatigada por la grave insuficiencia pulmonar que padecía, iba desmenuzando los escritos de manera cansina y entrecortada; algunas veces Blanca, tomaba el relevo y completaba ella la lectura. Cómo se querían y como discutían en ocasiones .Yo creo que era esa similitud de caracteres, la que a veces les hacía chocar y separarse como polos imantados con la misma energía positiva.

Mañana estaremos todos un poco mejor.

Nos queda su memoria y su recuerdo, nos quedan sus escritos, y permanecerá siempre su ejemplo entre nosotros. Si las palabras conmueven a veces, el ejemplo arrastra siempre.
Mis experiencias, los encuentros con Juan y esas pequeñas anécdotas a su lado, en estos tres últimos años, fueron de lo más gratificante. No fue mucho tiempo el que compartí con él pero fue intenso y por ello le doy las gracias, aquí en esta clase que el tanto disfrutó.
Algún día le escribiré unos versos, necesito una perspectiva más lejana, hoy tenemos demasiado próximo el recuerdo.
Concluyo con lo que escribí para él en la clausura de nuestro curso 2006/2007.

….Y ahora ya sí que termino;
me dejé para el final
a Juan Hernández Martín
persona noble y cabal.

Poeta de la belleza,
nos contó lo que ha vivido,
y tantos bellos momentos
que compartió en su camino.

No es necesaria la escuela
para atesorar talento,
Juan lo tiene y lo regala,
yo un buen puñado me llevo…..

BGR: 14 de Octubre de 2007

domingo, 14 de octubre de 2007

Binomio fantástico de Mariantonia (Perro-Semáforo)

Aquel semáforo estaba aburrido de observar como a diario el estúpido perro lazarillo orinaba sin ningún escrúpulo sobre su esbelto talle.
Rufino era un Golden Retrieve de brillante pelo blanco, disciplinado, complaciente y de esmerado adiestramiento, orgullo de sus vecinos y envidia de los “chuchos” del barrio.
Su vida estaba perfectamente organizada. A diario recorría dos veces la ruta del kiosco situado a tres manzanas de su casa y a diario el semáforo de la esquina le pillaba cerrado; eso era algo que Rufino no soportaba, así que todos los días practicaba su pequeña venganza alzando su pata con disimulo para evacuar el agua del desayuno sin ningún reparo y calar hasta los cables a aquel semáforo sieso.
Llovía, la circulación era un caos y el semáforo no daba a basto para organizar sus colores, para colmo por allí llegaba el Golden; antes de que se situara a su lado, en un ataque de estrés circulatorio comenzó a destellar luz naranja por todos sus ojos.
- Luego dicen que a uno se le cruzan los cables.
Ese día la circulación en la zona fue una autentica pesadilla y el golden tuvo que esperar empapado casi tres cuartos de hora a que un amable viandante les cruzase la calle.

martes, 9 de octubre de 2007

In memoriam

LA FUSIÓN DE LO DIVINO

En el escenario brota
la sinfonía de lo divino,
en el pentagrama de tus movimientos
se funde la música del alma
con la fuerza del destino.

Fuerza que mueve tus piernas
para convertirlas en torbellino,
tu talle en huracán,
elegancia de remolino,

que te lanza a la gloria
y a recorrer caminos
donde la música canta
y el balet, marca su signo.

Danza no te canses
que del cansado
nada se ha escrito.
Escenario,
pentagrama,
torbellino,
huracán,
remolino.

Música y movimiento, del cuerpo
que con la danza, el balet y el alma
se han fundido.

23 de Junio del 2007

Juan Hernández (Mego)

Para mi nieta Irene con todo el cariño de su abuelo

Bruce Springsteen

Un concierto muy especial

Aquella mañana de Octubre Rafa se levantó con una alegría desbordante; llevaba varios meses esperando el gran día. El motivo de su estado de ánimo era la atractiva velada musical que se le presentaba.
Su solista favorito, el ídolo de sus sueños desde la más temprana juventud, venía a su ciudad.
Bruce Springsteen le visitaba una vez más, y su encuentro con él sería exclusivo, como siempre; los dos solos cara a cara, voz a voz, gesto a gesto, a pesar de la distancia, del ruido ensordecedor y de los miles de fans que le rodearían.
Rafa, cuando va a los conciertos del “Boss”, y con éste eran ya nueve, se aísla de tal manera que sus ojos, oídos y todo su ser se entrega a la orgía de evocadoras sensaciones que el de Nueva Jersey le transmite: Canta sus canciones, toca su guitarra y se mueve y gesticula en un sincronismo casi perfecto con la estrella.

Rafa ya no es un adolescente, ha cumplido los cincuenta, pero eso no importa; había reservado su entrada en mayo, cinco meses antes, y la emoción le embargaba como aquella primera vez. Fue en el 81, en Barcelona, trece horas inolvidables. Allí quedaría enganchado de por vida al mejor de los músicos en directo, al más grande de los grandes, al “Jefe”.

Salió del trabajo pasadas las ocho, demasiado tarde, los culpables, una vez más, esos franceses tan pesados, que no cejan en su empeño de controlar a la pequeña filial española. Cogió el tren de cercanías y a las 21:15 ya estaba en Ventas. La lluvia, insistente durante el día, había decidido amainar y así rendir también pleitesía al genio.
Entró a la plaza con el tiempo ya muy justo y para poder disfrutar en plenitud de la fiesta decidió descargar vejiga e intestinos en unos servicios que hay junto a la puerta de cuadrillas, bajo el tendido cuatro; eran los lavabos de la enfermería.
Rafa conocía bien esas dependencias desde hacía más de 30 años, cuando su tío Luis, cirujano jefe de la plaza, allá por los setenta, le colaba gratis al callejón del tendido cuatro en las ferias de San Isidro.
Son ya las 9,30; el concierto arranca con fuerza y el nuevo trabajo de Bruce “We shall overcome” envuelve y cautiva a sus incondicionales
Es algo diferente, mezcla de Folk y Rock&Roll; pero el Italo-Irlandés lo da todo, como siempre.
Luego, tres largas horas de éxtasis musical, y sobre la una de la madrugada, con “American Land”, despedida y cierre.

A las dos y veinte un guardia de seguridad efectúa la ronda final por todas las dependencias.
En los lavados de la enfermería, se oyen los gritos de un hombre, que pide ayuda con desesperación.
Está atrapado en una cabina cuya cerradura ha quedado bloqueada.
Rafa, sin perder la compostura, agradece al vigilante su rescate y canturreando “Born to Run” abandona el recinto.

Binomio fantástico de Brígido (Hiena-Semáforo)

Lo que conseguí traer al final, es un poco corrosivo y carroñero, pero es que las hienas son así queridos colegas: disculpadme si cargué demasiado las tintas. Al menos la historia es breve
Lo hice en verso para dejar constancia, entre aquellos que no me conocen, de un tic importante de mi perfil literario: Me gustan los ripios, los pregones y las crónicas de actualidad, en tono normal o satírico, pero siempre versificadas.





En el primer semáforo de Goya
justo esquina a la calle de Serrano
dos “señoras” mi taxi detuvieron
a mediados de Julio, este verano .

Sobre los treinta la una aparentaba,
sesenta o más tenía la compañera,
por lo que luego pude averiguar
eran sin duda la vaca y su ternera.

De viperinas lenguas ambas dos,
en los veinte minutos del trayecto,
sapos culebras, sus bocas vomitaron
ya cortando cabezas o ya huevos.

Madre e hija a cual más carroñera,
a yerno esposo, amigas o vecino
con desprecio y ruin ensañamiento
pusieron a escurrir en el camino.

En un semáforo de Bravo Murillo
junto al metro de Valdeacederas
de esta manera las dos se despachaban.
sin importarles un pito que lo oyera.


Tu marido es un flojo, un calzonazos,
siete años que entró en aquella empresa
y allí sigue a la sombra, relegado;
para mí, que algo falta en su bragueta.

Y en lo otro, ¿qué tal, al menos cumple?
Mamá, mucho más flojo todavía
apenas una vez a la semana
y yo soy como tú de dos al día.

Pues a seguir mi ejemplo hijita mía
y buscar como yo hice con tu padre
un profesor de inglés yoga o esgrima
que atienda bien el huerto y que lo labre.

Diez mil pesetas les daba por la clase
y otras tantas por las “particulares”

Mama, ¿no seré yo de un profesor?
No, cariño, tomaba precauciones
y aunque tu padre fallaba muchas veces,
toda regla tiene sus excepciones.

Así siguieron otros diez minutos:
Terelu, la vecina, una fulana
Enrique el de los Cuesta, un mariquita
tía Paula y Amparito, dos marranas.




Moraleja:
Antes prefiero yo una hiena, hiena;
que a una cualquiera de esta gran pareja


Brígido 2007